Ahorrar parece una decisión simple, sin embargo, en la práctica no siempre lo es. Muchas veces tenemos la intención de guardar dinero, pero terminamos postergándolo o usándolo en otras cosas, como salidas, antojos u ofertas con la idea de que en el futuro será más fácil empezar. Y no, eso no siempre significa que estemos manejando mal el dinero. A veces ocurre porque nuestra mente nos juega en contra.
Con frecuencia solicitas un préstamo, recibes el dinero y empiezas a pagar las cuotas sin tener plena claridad sobre qué factores la componen ni por qué. Al final, terminas devolviendo mucho más de lo que recibiste. La respuesta suele encontrarse en un elemento fundamental que conviene comprender bien antes de firmar un contrato: la tasa de interés. Entender cómo funciona un préstamo no es cosa de economistas, es una herramienta que tú puedes, y debes, dominar antes de tomar cualquier decisión financiera.
Las transferencias bancarias son un recurso de uso cotidiano que facilitan el movimiento de fondos de manera rápida y segura. Sin embargo, un error al ingresar los datos del destinatario puede desencadenar una serie de inconvenientes difíciles de sortear. En este artículo explicamos qué ocurre cuando se realiza una transferencia errónea, cuál es el rol de cada parte involucrada y qué pasos puedes seguir para intentar recuperar los fondos.
La rutina diaria de muchas madres implica asumir múltiples responsabilidades al mismo tiempo. Además de atender las necesidades del hogar y de sus hijos, también deben responder a compromisos laborales, familiares, personales y financieros. Aunque cada realidad es distinta, sostener tantas obligaciones de manera constante puede generar agotamiento emocional, mental y financiero.
Cada diciembre, el doble sueldo o bono navideño llega como un respiro muy esperado: una oportunidad para aliviar tensiones financieras acumuladas durante el año. Sin embargo, esa sensación de abundancia puede evaporarse rápidamente si no tenemos una buena planificación. Entre las compras impulsivas, los encuentros con familiares y amigos, y los compromisos sociales que asumimos en estas fechas, ese dinero extra puede desaparecer tan rápido como llegó.
Todos y todas desempeñamos distintos roles en la cotidianidad, tanto en el ámbito personal como profesional. Cada uno de ellos implica responsabilidades y desafíos, y la maternidad es uno de esos roles que especialmente nos reta de manera consistente. La misma trae consigo una serie de retos que ameritan una buena planificación.
Nos encontramos transitando un periodo de transformación digital. A medida que las herramientas y programas se van modernizando, y para que su uso sea cada vez más sencillo y accesible, se hace importante robustecer las medidas de seguridad que tomamos, evitando que nuestros datos y productos financieros sean vulnerados.
WhatsApp es una herramienta ampliamente utilizada en la actualidad, pero su uso supone riesgos importantes que tienes que conocer. En este artículo te contaremos qué hacer en caso de que caigas en la trampa.
La manera en que pensamos o nos sentimos respecto a nuestras finanzas, puede reflejarse en nuestra salud mental y viceversa. Por lo tanto, si no aprendemos a identificar oportunamente cuando nuestra salud mental se está viendo afectada, podríamos estar impactando negativamente nuestras finanzas, incurriendo en comportamientos como el gasto excesivo. Debemos identificar si estamos cayendo en hábitos negativos en respuesta a alguna situación emocional y no dudar en buscar la ayuda necesaria para corregir nuestra conducta.
El impuesto de emisión de cheques y pagos por transferencias electrónicas es una disposición del Código Tributario, que aplica tanto a personas como empresas y se calcula a una tasa de 1.5 por mil (RD $0.0015 o 0.15% por cada peso), sobre el valor de los cheques de cualquier naturaleza pagados por las entidades de intermediación financiera (EIF)1 y sobre las transferencias o pagos electrónicos realizados a terceros. Según lo indica la ley, la entidad financiera actúa como intermediaria para retener los recursos correspondientes al pago del impuesto, cuyo destino es la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).